sábado, 29 de septiembre de 2012

La Copa (Bullas) - Sierra de la Silla.

"No andes delante de mí, quizás no te siga,
  no andes detrás de mí, quizás no te guíe,
  anda a mi lado y se mi amig@." Autor desconocido.

Tenía reservado éste paseo, porque es cortito, para algún día del que no me fiara mucho del tiempo, como hoy, ya que llevamos unos cuantos días de llover, salir el sol, nublarse de nuevo, y con esa inseguridad no quería andar alejandome demasiado.

La mañana amaneció buena, en Caravaca los primeros rayos del sol iluminaban la Peña Rubia y el Cerro Gordo, pero igual que primero salió el sol, las nubes le siguieron y dejaron unas cuantas gotas mojando la calle tan solo. Pensé que si quería salir hoy podría aprovechar éste corto paseo.

Para llegar a la  Copa de Bullas tome la salida 41 de la autovía, al llegar, se ven carteles del sendero a lo largo del pueblo indicando la proximidad, y casi llegando al otro extremo del  pueblo, después de una recta, se ve el cartel indicando el comienzo del mismo. 



Hay bastantes balizas indicadoras y se ven perfectamente a lo largo del camino, guiándonos para hacer ésa especie de ocho de manera circular. 


Se comienza subiendo por ésta calle del pueblo, pero enseguida comenzamos el camino de tierra al subir unos pocos metros, llegando rápidamente a la primera parada, La Ermita de San Antón, por su parte de atrás, con la primera zona de descanso y mirador.




Por la parte derecha se puede ver la Sierra de la Silla que da nombre al sendero de hoy. 


Conforme avanzamos se ve el vía crucis a los lados del camino, dejando la ermita atrás. A los pocos metros se sale a una carretera asfaltada por donde nos dirigimos a la izquierda, para en breve tomar a la derecha un camino de tierra de nuevo con dirección hacia las faldas de la Sierra. 



Llegando así al Mirador de Los Derramadores, las vistas desde aquí son estupendas, sentarse un ratito a contemplar el paisaje merece la pena, aunque hoy no se pueden hacer muchas pausas porque viene lloviendo. Empezaron a caer unas cuantas gotas, cuando me encontré con un problema, las abundantes lluvias de días anteriores habían hundido literalmente el terreno, una pena porque está todo muy cuidado, balizas indicadoras, el camino, bancos, los miradores, etc. 




Hundido, si, ya que justo por donde había que pasar me encontré con un socavón en el terreno imposible de cruzar. Detrás del mirador se puede ver el hueco y en la siguiente foto también. 


Claro, pensé yo, puedo bordearlo, pero gran error, lo intente y me metí en el terreno que llevaba dos días cogiendo agua de lluvia, y digo gran error porque a los primeros pasos me llegaba el barro casi a los tobillos, me hundí pensando que conforme avanzara estaría mas duro, pero no y cuando intente salir de allí, ya no tuvo solución. Mis zapatillas blancas terminaron como dos pelotas marrones de barro. Bueno, después de la melonada del día decidí dar la vuelta, cosa que debería haber hecho antes, ya que no se podía cruzar por ningún sitio, a los lados hay terrenos escalonados de cultivos, y toda la tierra estaba empapada de agua, formando un barro imposible de andar sobre él. 



Pensé en recorrer el camino inversamente hasta llegar al otro lado del boquete, y ver así todo el sendero, y así lo hice. Volví hasta un cruce que había tomado recientemente en el que las señales me habían llevado hasta donde estaba, y donde había observado antes que en otra dirección también habían balizas, así que supuse que ese era el camino de vuelta, y el que tomé para hacer el recorrido al revés hasta llegar al socavón.



Al rato de seguir avanzando en contra de las flechas indicadoras  llegue a otro merendero, zona de descanso y me fije que antes de continuar el camino por el que venia, había  una pequeña subida señalizada también, así que elegí visitar ese sitio antes de continuar el camino. Allí me encontré con otro mirador muy bonito, el Mirador Paso de Las Vacas. 




Desde aquí se puede ver Bullas, La Sierra de Burete al fondo, el Carrascalejo también, y hasta Cehegin y Caravaca, como bien nos indica el cartel informativo. 


Aproveche para comerme alguna almendra de las que  había cogido mientras subía, en los abundantes almendros cercanos al camino, y una vez visto cada uno de los detalles del paisaje, y con el temor de que cada vez estaba el cielo mas negro, baje de éste mirador y continué camino, viendo los paisajes verdes de pinadas de La Sierra de la Silla delante mío.




Continuando el camino llegue por fin al bancal con el agujero del derrumbe al fondo, en un paseo que se me hizo muy ameno, además de los diversos puntos de interés, miradores y zonas de descanso, hay una serie de cosas curiosas en el camino, como por ejemplo un refugio para los utensilios agrícolas hecho con piedras, el cual me llamo la atención.



Bien, pues a partir de aquí, habiendo llegado hasta el punto donde hace un rato me había llenado de barro al intentar cruzar, di media vuelta y ande de nuevo por donde había venido, en la dirección ahora si en la que está previsto el paseo según las indicaciones del mismo. Del cielo, aparte de decir que estaba negro y que venia lloviendo, no he dicho nada, pero realmente está precioso con esas nubes. 



Llegando ya casi al final del recorrido se puede ver un embalse donde pude ver aves al fondo, no me alcanzo la vista para saber que eran, pero habían unas veinte reposando por allí. También un muro construido con las piedras del despedregado de los bancales como pude leer en el cartel indicador. Piedras que se apartaban cada vez que se araba y con las que se construían los muros para sujetar ribazos y delimitar las lindes.



Ya casi terminando se ve de nuevo la ermita al fondo, el recorrido propone terminar de nuevo por allí, pero yo decidí bajar los últimos metros por la carretera, girando en el cruce al llegar a la carretera a la izquierda, llegando en unos pocos metros también por aquí hasta el lugar donde comencé. El recorrido propuesto es algo más de 4 Km, pero con el imprevisto y haciendo parte del camino doble se ha quedado en unos 5,5 Km, poquito de todas formas como decía al principio.



Al volver, ya llegando a casa, alguien me dijo, si sales a andar ten cuidado que la tierra está suelta de tanto llover. Yo pensando en el socavón y mirándome las zapatillas, me eche a reír yo solo y me dije a mi mismo, si es que es lógico, hoy tenía que haberme quedado en casa, pero… 

En fin como decía El Cuervo en la película “Nunca llueve para siempre…”


sábado, 22 de septiembre de 2012

Caravaca de la Cruz - paseo urbano.

En el primer aniversario del blog he decidido poner un video con el Himno de Caravaca. Recopilando un montón de fotos y con la música del himno interpretado por Francisco. Espero que os guste...


También decidí hacerme un paseito urbano por las calles mi pueblo para ir calentando zapatillas de nuevo a la vuelta del verano. De paso visitar lugares por los que hace tiempo que no paso. Pensé que después de tomarse unas cervezas el viernes por la noche, lo mejor era salir a andar el sábado por la mañana, de modo que, dicho y hecho.

Empieza el paseito esta mañana bastante tarde, sobre las 11:00, comenzando en el camino Mayrena en la Avd/ de los Andenes, tendrá un recorrido de unos 11 km.
  

Desde aquí se va recorriendo éste camino asfaltado que lleva a las Fuentes del Marques, un bonito lugar que ya ha salido en algún apartado del blog. En vez de llegar por el camino normal hasta las Fuentes me desvío por APCOM, un camino señalizado que sale a la derecha, para entrar así por la parte alta, tomando a la izquierda al llegar al muro. 


Unos pocos metros después del cruce nos encontramos con las primeras carrascas del copo y, el camino de tierra que nos bajará al recorrido por el recinto de las Fuentes.




Siempre le echo muchos piropos a este lugar porque es uno de mis favoritos del pueblo y donde he pasado muchos ratos acompañado o a solas, relajándome, disfrutando y simplemente contemplando el lugar o viendo el agua moverse con los peces nadando y yendo de aquí para allá con su continuo trajín. Las ardillas suelen oírse por detrás cuando estas sentado en un banco, ellas también trajinan, pero por los árboles, jeje. Así como los pájaros que también se notan presentes y demás residentes del lugar.
 


Pasamos junto al antiguo Torreón de los Templarios que según cuentan las leyendas locales, dicen que se comunicaba en tiempos de los moros con el Castillo, mediante pasadizos subterráneos, a modo de vía de escape o comunicación entre la fortaleza y este lugar. Quizás para transportar agua cruzando así las líneas enemigas sin ser descubiertos, quien sabe, podemos imaginar mil historias en este paraje.


Bien, después de haber soñado un poco seguimos avanzando, tomando al final del camino a nuestra derecha, volviendo al asfalto y subiendo unos metros para enseguida torcer a la izquierda, seguimos entonces caminando entre caseríos, chalets y huertas de la zona. 



Después de un par de cruces tomando dirección hacia el pueblo y en bajada, llegamos a un polideportivo, donde tomamos el camino que hay enfrente y que nos llevará hacia un cruce en la carretera de Granada, justo enfrente del tanatorio, cruce peligroso, quizás el peor punto de todo el recorrido, donde hay que llevar cuidado con los coches



Una vez cruzada la carretera seguiremos andando rectos en dirección a la antigua estación del tren. Lugar donde viene a terminar la Vía Verde, uno de los caminos de llegada de peregrinos a la ciudad. Sitio por donde hemos dado algún que otro paseo y que también aparece en el blog.
  


Antigua estación, convertida ahora en albergue de la Vía Verde, como algunas más de las estaciones entre Murcia y Caravaca, varias de ellas también las hemos visitado y están en el blog. A partir de aquí ya nos metemos a callejear y empezaremos nuestra ruta por el casco antiguo de Caravaca. Enfrente de la estación giramos hacia la izquierda en dirección al pueblo.

Entramos a la ciudad por donde durante muchos siglos fue la entrada principal, la calle Puentecilla. Conforme he podido leer, ésta calle paralela a la muralla antigua de la villa, enlazaba directamente a la plaza del Arco, recorrido que al parecer sigue intacto y que vamos a hacer. Contaba con una fuente abrevadero al principio, que sigue estando, Fuente de las Caballerias, restaurada posteriormente, en la que descansaban tanto caballerías como personas.



Llegando al final de la calle vemos la Gran Vía a la izquierda, ahora calle principal de la ciudad, pero seguimos de frente para ya delante ver el arco de acceso a la Plaza del Arco, lugar donde se encuentra el Ayuntamiento. Donde podemos contemplar pasando por la puerta del antiguo Hotel Victoria, como al pasar bajo el arco, ya se nos muestra la plaza con la escultura del moro y el cristiano en el centro, a los pies de la torre de la Iglesia del Salvador. 

Observandola, vemos que en la escultura se muestra un moro desarmado partiendo del lugar caminando y un cristiano quieto con su espada hacia abajo en señal de haber terminado la lucha y, que simboliza la marcha de los moros frente a la permanencia de los cristianos en éstas tierras. 

A los pies podemos ver también distintas placas conmemorativas de kábilas moras y grupos cristianos que utilizan el lugar para recordar sus aniversarios de creación y participación en las fiestas anuales de mayo en torno a la Stma. y Vera Cruz de Caravaca.



Después de cruzar la plaza giramos a la izquierda, para después de pasar por la puerta de entrada principal de la Iglesia del Salvador, seguir hacia la cuesta de las quinielas como le llamamos, pero su verdadero nombre es calle de Gregorio Javier.
 


Continuando después de frente hacia la calle Atienza, subiendo unas cuantas escaleras que nos encontramos al final de dicha calle y que nos llevarán a la calle Condes, calle Carreras Altas, calle Humilladero, dando la vuelta y bajando despues por la calle Meleros, visitando así otra de las partes más altas del casco antiguo, entre calles estrechas, antiguas y con un encanto especial.



Ahora nos encontramos ya en la cuesta del Hoyo, por donde después de bajarla llegamos a la Plaza de Los Caballos del Vino, también conocida como Plaza del Hoyo, otro lugar con mucha tradición local y con mucho significado en las fiestas. Donde en el centro nos encontramos con un monumento al Caballo del Vino, estando este enjaezado como es tradición hacerlo el día 2 de mayo de cada año.



Desde aquí seguimos unos metros hacia delante por la calle del Hoyo, se puede bajar por ésta misma calle, pero mejor llegamos hasta la primera calle que nos sale a la derecha girando por ella y  después torcemos a la izquierda en la siguiente, para bajar hasta el Templete por la calle de La Cruz. Vemos toda la carretera de Granada recta hasta el final, siendo quizás la vista más bonita por aquí que por las calles paralelas.



En este punto debemos detenernos y contemplar el lugar, estamos en el Templete o Bañadero de la Cruz, lugar clave en las fiestas de mayo, así como la cuesta que hemos bajado, ya que se produce el baño de la reliquia cada día 3 de mayo, ritual con unos 700 años de antigüedad que dio lugar a dichas fiestas, ya que se ha bajado en procesión desde siempre, para bendecir las aguas del pueblo que entraban por este lugar, consiguiendo así conforme cuentan las creencias populares, evitar enfermedades, que los campos no tuvieran plagas y que fueran fértiles.


Avanzamos por la Corredera, o la Glorieta, paseo que nos lleva hasta la plaza y monumento de San Juan de la Cruz, por donde torcemos a la izquierda para subir una pequeña cuesta en dirección hacia la plaza de Santa Teresa. Despues a la izquierda por Poeta Ibáñez hasta casi el final que giramos a la derecha para llegar a la Placeta del Santo, bien conocida por los niños del lugar, por ser el sitio donde días antes de las fiestas se celebran juegos por las tardes para ellos y, partiendo de allí, a continuación con el pasacalles del Tío de la Pita y Tamboril, en compañia de Gigantes y Cabezudos.
  



Cruzamos la Placeta del Santo, nos encontramos con la Cuesta de los Poyos que nos va a bajar hasta la antigua Iglesia de la Compañía y a la izquierda a la Calle Mayor, por donde avanzando un poco, iremos viendo muy pronto la torre  de la Iglesia del Salvador de nuevo



Unos pocos metros cerca del Salvador torceremos por la calle del Pilar con dirección a la Gran Vía, volviendo a la Puentecilla, subiremos por las escaleras de la calle Olivericas hasta desembocar a la Cuesta del Castillo. Allí nos encontramos el monumento del Caballo del Vino con los cuatro caballistas agarrados reflejando la carrera del día 2 de mayo.



Esta carrera según conocemos viene a celebrarse para conmemorar que en tiempos de la Edad Media, cuando la ciudad estaba rodeada por los moros, y estos habiendo envenenado las aguas de los ríos, para intentar doblegar y que se rindieran los habitantes de aquella época, con intención de conquistar y saquear la ciudad. Entonces mandaron unos grupos de hombres y caballerias para traer agua en pieles a lomos de los caballos, recogiendola de otros ríos más lejanos. No encontrando agua potable, decidieron llenar las pieles con vino. Corriendo caballistas y caballo todo uno, consiguieron atravesar las filas moras y adentrarse en la fortaleza. De aquí viene la fiesta de los Caballos del Vino, otra parte esencial y única en el mundo, de las fiestas de Caravaca.




Desde el monumento caminamos hacia la derecha para bordear las murallas viendo el Castillo desde fuera, pasamos bajo el Mirador de la Reina y la Torre Chacona, dando la vuelta al recinto y dejándonos al final en la puerta de entrada al interior, donde daremos otra vuelta por dentro antes de bajar, ahora ya si por la cuesta de bajada más conocida.





Contemplamos esa parte interna, las vistas del pueblo y de los montes de alrededor, también se ve algún pueblo cercano, recordando así muchos de los paseos anteriores.

Después de recrearnos un ratito con el paisaje comenzamos a bajar y nos encontramos antes de terminar la cuesta con el museo arqueológico de La Soledad, antigua iglesia con el mismo nombre que fue la primera de Caravaca.
  


Viendo de nuevo El Salvador delante, ahora nos vamos a su derecha, pasando por La Plaza Nueva, en dirección a la Calle de las Monjas, subiendo por esa calle hasta la Plaza de Toros, con su fachada bien visible desde muchos de los lugares donde se ha estado y que ahora tenemos delante.


Ya solo nos queda el último reto del día, la Ermita de la Reja. Ahora que ya llevamos un ratito de sube y baja por las cuestas del pueblo, esta ultima nos va a parecer algo larga seguro. Su nombre es Cuesta del Calvario, por algo será. Torcemos a la derecha en la Plaza de Toros y nos vamos a por ella.



Después de subir esa "cuestecita", que parece que no, pero ya pesan las anteriores de esta mañana, da gusto poder sentarse unos minutos a contemplar toda la ciudad delante nuestro, e ir buscando con la mirada los sitios por donde hemos estado paseando hoy, desde aquí se puede ver todo. Sin duda un buen sitio para contemplar el pueblo y relajarnos un rato.


Por último bajamos, volvemos a la Plaza de Toros y nos vamos rectos hacia el colegio San Francisco, a continuación bajamos la cuesta de la calle de San Jerónimo, para desde allí volver a la Avenida de los Andenes donde comenzamos hace un ratito esta mañana.

Pongo el enlace a un callejero que puede venir bien a algún visitante del pueblo, por si alguien se anima a seguir este recorrido.
 
Callejero de Caravaca en pdf, de la web del Ayuntamiento.

Dejo el paseo en dos rutas ya que al ir a bajar de la ermita el aparato se paró, dejando así sin reflejar el ultimo tramo hasta el final que dejo en el segundo.


He pensado mucho si seguir con este blog o no, ya que empezarlo fue idea de dos personas. Pero como todos no somos compatibles, ni nos podemos llevar bien con todo el mundo, pues nuestro camino se ha separado en dos y cada uno tomará el suyo. Recordaremos lo bueno y olvidaremos lo malo, como siempre, aunque pienso que el blog debe seguir.

Así que miraremos hacia el frente como el protagonista de un cuadro que recientemente he descubierto y que me ha gustado mucho, también el análisis del mismo y su significado. El titulo del cuadro es “El caminante sobre el mar de niebla”, lo dejo enlazado a Wikipedia por si tenéis curiosidad y despidiendome así por hoy.