lunes, 18 de junio de 2012

Caravaca – el Cerro Gordo.


En el trascurso del último paseo antes del verano me vino a la cabeza un poema bien conocido por todos:

Caminante no hay camino
“Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.” 

Antonio Machado.
 
El paseo no tiene nada que ver con ninguno de los anteriores. Y además no tuve en cuenta algunas de las reglas de oro que se deben cumplir siempre, y que ignoré, consiguiendo con eso pasar un mal rato al final.



Es distinto en cuanto a que no hay camino, ni senda, ni nada que se le parezca para guiarte, como había ocurrido en todos los anteriores días. El paseo se hizo paso a paso descubriéndolo sobre el terreno y tomando la posible ruta más conveniente en cada caso. 

Y en cuanto a las reglas de oro:
Evitar las horas de más calor, pues no seguí ese gran consejo haciéndolo entre las 10:00 y las 13:00 horas del 18 de Junio, grave error que pudo costarme un disgusto.


Ropa adecuada, tampoco lo hice, me atreví con unas bermudas y unas zapatillas tipo running, sin ayuda de bastón tampoco, otro grave error con algún que otro problema como resultado en las piernas, pies y manos, menos mal que por lo menos llevaba una gorra que alguien me regalo en paseos anteriores, si no tampoco.


Llevar algo de comida y suficiente líquido, seguí cometiendo errores, sin coger ni una mísera naranja que llevarme a la boca. También hubiera venido de lujo una bebida isotónica, pero al menos eso si, llevaba una botella de litro con agua. Si no me la hubiera llevado me había quedado allí arriba de la pájara.


Esto no pretende ser una guía de lo que se debe o no se debe hacer, cada uno es libre, sino un testimonio de alguien que se atrevió con un paseo mas complicado de lo habitual sin la preparación adecuada, y que con suerte termino bien, pero pudo no ser así.


Bueno pues una vez contado todo esto vamos a lo interesante, El Cerro Gordo de Caravaca, una ruta que tenía en la cabeza hace mucho tiempo y que después de tantear el terreno varias veces por todos sus lados, incluso rodear todo el cerro como en el día del  paseo por el cortijo del Buitre y no encontrar camino ni senda visible, y después también de consultar algún mapa y observar las curvas de altitud, decidí esta buena mañana, después de estar una temporada con los cables cruzados, que era el día, y sin pensármelo en absoluto tire camino arriba.


Empiezo a andar en la entrada del Jardinico, llegando a la entrada de la urbanización Buenavista, donde giro a la derecha en la segunda calle para tomar el camino del Nevazo, el cual tras unos metros de tierra me lleva como tantas otras veces al asfalto que conduce a los merenderos.


Al poco de comenzar nos encontramos con el nacimiento de agua de los Frailes, por donde giramos a la derecha. Desde aquí como en otros paseos vemos el Cerro Gordo a nuestra izquierda y comenzamos a ver la carretera de Moratalla a nuestra derecha. En cuanto terminamos de subir las cuestas hasta la zona en que el camino se hace llano vemos a nuestra izquierda el primero de los tres cerros que componen este Cerro Gordo y que tendremos que subir para completar el ascenso siguiendo el camino elegido.


Como estaba diciendo no hay camino visible, así que cuando vi el primer hueco despejado de maleza comencé tomando camino de el primer cerro cercano, zizageando como en todo el paseo de hoy y buscando entre los espinos, vegetación baja, piedras y demás terreno impracticable una continuidad a la senda imaginaria para seguir avanzando.
 





Al rato de ir haciendo camino, hacia el primer cerro conseguí llegar, donde ya sin duda se comienzan a ver vistas bastante buenas del lugar. En concreto de la peña del Gato que ya la vemos desde arriba, se ve la carretera de Moratalla y vemos nuestro destino también más cerca, ahora y desde aquí es donde va empezar a ser algo más dura la subida.




Después de tomar aire y con el animo alto por haber conseguido llegar al primero de nuestros tres cerros de hoy, buscamos desde aquí por donde atacar mejor la subida viendo que a la izquierda del grupo de árboles que se ven hay como una especie de clareo que intenta parecerse a una senda, la cual termina en otro grupo de árboles que se ven de frente y que parecen ir perfilando o señalando la subida por la ladera, así que descendemos unos metros para enseguida volver a subir e incorporarnos al camino elegido, con cuidado de no despistarse. 



En estas dos últimas fotos se ve como se va subiendo dejando el primer cerro atrás con la vista de éste al lado de la Peña el Gato en la lejanía, y los dos perfectamente visibles ya desde arriba.




 

Todo éste tramo realmente es la subida al Cerro Gordo, lo que más cuesta y el peor terreno, donde entre piedras y zarzales como decía antes hay que ir buscando y encontrando el trocito de camino para continuar subiendo. Haciendo breves pausas para volver la vista atrás e ir disfrutando del paisaje, que hasta ahora es nuestra recompensa visual de lo subido por el momento.





Cegado con la mirada puesta en mí destino de hoy, levantando la vista y viéndolo cada vez más cerca, poco a poco mis pasos me fueron llevando hacia él, con la ilusión de pronto estar arriba del todo. Conforme se va subiendo no se ve por esta cara el último de los cerros que hay que subir ya que se tapa por el que tenemos delante, pero una vez llegado al segundo, el cual ya tiene nombre propio de Cerro Gordo, el siguiente y último punto más alto está muy cerca. 







Una vez llegados al segundo cerro, ya si, se consiguió, estoy en el Cerro Gordo pero tiene dos cimas, de momento es la primera y desde aquí se puede contemplar la que queda, la más alta, pero ya mucho más cercana. Así que llenando los pulmones de aire puro, suspirando o resoplando, o las dos cosas, a la vez que mirando el destino de hoy tan cerca, secando el sudor que me empapa, vuelvo a pararme a mirar tranquilo para elegir el camino a seguir desde aquí hasta el final, intentando ver algún resquicio de camino entre el panorama de piedras y demás. Una vez decidido el camino a seguir bajo unos metros para poder después seguir subiendo por el sitio elegido.






Desde aquí se ven muchas cosas, entre ellas y ya por fin pisando el techo del Cerro Gordo vemos La Peña Rubia a nuestra altura también, recordando otros días que estuvimos sobre ella. También se ve parte del Buitre, zonas de Moratalla, la zona de los siete peñones, y los pueblos cercanos así como todas las montañas que rodean y cobijan Caravaca.





Caravaca se ve completamente a los pies del Cerro Gordo, solo se ve tapada una parte del pueblo por los cerros que he dejado atrás en el paseo de hoy, también podemos ver una buena parte de esta comarca del Noroeste si nos fijamos a lo lejos.





Ni uno ni dos ni tres, sino tres cerros componen el lugar y hay que subir para después bajar, donde malviviendo, o viviendo y conviviendo están moscas, salamanquesas tomando el sol en las abundantes piedras, grillos descansando en los matorrales saltando a nuestro paso, arañas pacientes en su tela, esperando cobijadas entre las ramas de los arbustos y a la sombra de otros árboles más grandes, y otros muchos habitantes del lugar que no se dejan ver en esos momentos de calor.






En la bajada hice múltiples paradas, en las que me parecieron escasas sombras de los árboles, para recomponer el aliento y el ánimo, así como para corregir el rumbo y orientarme en el camino. El cansancio, el calor, y el zumbido de las moscas dando vueltas a la cabeza terminaron por desconcentrarme, haciéndome variar el rumbo del camino que tome en la ida en el ultimo tramo, y dando como resultado que la ruta me llevo hacia una bajada de agua de la montaña, con más pendiente, con más piedras sueltas y siendo más peligrosa, que el camino primero elegido para subir, así que aunque algo desviado del origen pero baje. Al llegar a la fuente de los Frailes de vuelta, el grifo de agua fresca fue bendito en ese momento para mí. 



Bueno, pues si te animas, ya sabes, ten en cuenta la frase: haz lo que yo te diga y no lo que yo haga…

Mapa y datos del paseo Caravaca – el Cerro Gordo, con Endomondo.